Análisis | El momento de hablar, al menos por ahora, parece haber terminado
Lyse Doucet, corresponsal jefa de Asuntos Internacionales
El impulso diplomático del jueves y el viaje de última hora a Washington del ministro de Exteriores de Omán no lograron frenar el inicio de la acción militar por parte de Israel y Estados Unidos.
En una repetición del ataque israelí del año pasado que puso fin a las conversaciones nucleares, las operaciones de hoy hicieron añicos la vía de negociación. Badr Albusaidi, de Omán, principal mediador en las conversaciones indirectas y directas, viajó a Washington con el mensaje de que se estaba logrando un “progreso significativo”, pero que necesitaban “un poco más de tiempo”.
Pero el reloj del presidente Trump estaba en cuenta regresiva. Lo dejó claro anoche al decir: “No estamos contentos con la forma en que están negociando”. Hoy, el principal negociador iraní, el ministro de Exteriores Abbas Araghchi, dijo a NBC News: “Si los estadounidenses quieren hablar con nosotros, saben cómo contactarnos”.
Un comunicado del E3 —Reino Unido, Francia y Alemania— pidió “la reanudación de las negociaciones”.
Pero, tras semanas manteniendo al mundo en vilo sobre sus objetivos en Irán, Trump, junto con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, ha dejado claro que el objetivo final no son las negociaciones nucleares, sino el fin del régimen.
El momento de hablar, al menos por ahora, parece haber terminado.








