Por Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en México.
Día único hoy en las calles nubladas pero hasta ahora no lluviosas de la Ciudad de México.
Parece festivo: las universidades y colegios cerrados; muchos negocios también. El tráfico suave.
La gente que se ve en la calle —dos de cada tres, al menos— llevan la camiseta de la selección mexicana.
Y luego está lo que pasa en el centro, donde una multiplicidad de protestas se armó usando el Mundial como pretexto para conseguir demandas del gobierno de Claudia Sheinbaum, quien pidió respetar el derecho a la protesta y cedió su boleto para la inauguración en el Azteca.
Día irrepetible que para unos es motivo de descanso, otros de fiesta y sin duda para muchos, de enorme nerviosismo futbolístico.