Qué son los precios dinámicos y por qué explican el altísimo costo de las entradas del Mundial

Fuente de la imagen, Getty Images
- Autor, Cecilia Barría
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación
- Tiempo de lectura: 7 min
Los precios suben cuando la demanda es alta y bajan cuando la demanda es baja.
Eso es, en una sola línea, el sistema de precios dinámicos utilizado para determinar el valor de las entradas de conciertos, pasajes de avión, hoteles, Uber y muchos otros servicios.
Más de alguna vez te habrá pasado que al hacer una compra en internet pagaste un determinado precio y al día siguiente -o unas horas más tarde- ya no es el mismo.
Eso está ocurriendo ahora a una escala masiva en la Copa del Mundo 2026, el evento con las entradas más caras de la historia del torneo.
Este año, por primera vez la FIFA asumió el control directo de la venta de entradas-en lugar de delegar esta tarea a los organizadores locales- y decidió aplicar el sistema de precios dinámicos.
Pero esa no es la única novedad. Además, habilitó una plataforma oficial de reventa, de la que obtiene una comisión del 15% tanto del comprador como del vendedor.
Los cálculos señalan que las entradas para el Mundial -que se juega en Estados Unidos, Canadá y México- cuestan más del doble que las de Qatar 2022, tras ajustar los precios por inflación, según un análisis de The Economist, y aproximadamente cuatro veces más que cuando EE.UU. albergó el torneo por última vez en 1994.
Este sistema ajusta el costo de las entradas en tiempo real dependiendo de la oferta y la demanda, utilizando un algoritmo que combina la automatización tecnológica con algún grado de supervisión humana.
De esta manera, la tarificación dinámica ha hecho que los precios para los partidos de alta demanda se hayan disparado hasta niveles nunca antes vistos y que muchos asientos aún estén vacíos para partidos de bajo perfil o de selecciones menos populares.
Las mejores entradas para la final del 19 de julio en Nueva Jersey llegaron a venderse hasta por más de US$32.000. Por estos días, en la reventa de tickets que se realiza en la misma página oficial de la FIFA, hay algunas que se ofrecen por más de US$80.000 o más.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images
La ley de la oferta y demanda
Los defensores de los precios dinámicos sostienen que se trata de una lógica económica muy simple: cobrar lo que la gente está dispuesta a pagar.
Un análisis económico del centro de estudios Cato Institute plantea que se trata de un sistema de precios "justo" para la Copa del Mundo.
"La FIFA merece muchas críticas, pero su propuesta de precios al menos reconoce las ventajas e inconvenientes del mundo real que este complejo evento debe afrontar", señalan los economistas Ryan Bourne y Nathan Miller.
"No se pueden entregar entradas a todos los que las quieren a un precio que todos puedan pagar".
Los altos precios de las entradas han encendido la ira de muchos fans que tuvieron que quedarse en la casa.
Ante las críticas, Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, defendió esta semana el precio récord de las entradas y argumentó a favor de que su organización obtenga beneficios por la reventa de entradas.
"Si las vendes a un precio más bajo", argumentó Infantino, terminarían "en mercados secundarios a precios muchísimo, muchísimo, muchísimo más altos, ¿y adónde iría entonces el dinero?. Bueno, a quienes organizan mercados secundarios o actividades de mercado negro y no al fútbol".

Fuente de la imagen, EPA
"Confusión, escasez artificial y precios desorbitados"
El nuevo sistema de precios dinámicos indignó a muchos aficionados que calificaron las tarifas de "abusivas".
Incluso la justicia estadounidense intervino en el asunto. Las fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey iniciaron una investigación para determinar si la FIFA infló artificialmente los precios de las entradas, engañó a los aficionados sobre la ubicación de sus asientos y modificó las categorías de localidades dentro de los estadios.
La fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, describió el proceso como un "calvario" marcado por la "confusión, la escasez artificial y precios desorbitados".
En particular, se ha pedido a la FIFA que explique por qué las entradas han "superado los precios de cualquier torneo de la Copa Mundial anterior".
Los aficionados también han denunciado haber sido "inducidos a error" respecto a la ubicación de sus asientos, entre otras cosas mediante la creación de una nueva categoría de entradas "preferentes" —más costosas— que salió a la venta después de la fase inicial.
Las denuncias también alegan que el sistema de precios dinámicos aplicado en distintas fases permitió a la FIFA incrementar el costo de aproximadamente 90 de los 104 partidos en un promedio de 34%.
La investigación examinará de qué manera el calendario de venta de entradas, las declaraciones públicas y otras actuaciones de la FIFA pudieron contribuir a ese aumento de precios.

Fuente de la imagen, Getty Images
En otros estados del país también hay investigaciones en curso contra la FIFA, como la que lidera el fiscal general de California, Rob Bonta, para determinar si el organismo manipuló precios, engañó a los aficionados sobre la disponibilidad de asientos y desvió boletos hacia plataformas de reventa oficial.
Y hace unos días, la oficina del fiscal general de Texas anunció el inicio de una indagación tras recibir quejas de aficionados que alegaban haber sido engañados respecto a la ubicación de los asientos que compraron.
"Trabajaré para garantizar que la FIFA adopte prácticas comerciales éticas y honestas", declaró el fiscal general Ken Paxton.
Ante las denuncias, Infantino aseguró frente a la prensa que no está preocupado.
"Cuando se trata de estas investigaciones legales o quejas que se presentaron en algunos estados en Estados Unidos", comentó, "estamos muy tranquilos al respecto porque antes de empezar a vender 6 millones y medio o 7 millones de entradas, verificamos lo que hacemos con los mejores abogados, con los mejores expertos", dijo Infantino.
"Si hacemos algo mal, entonces probablemente todos los que venden entradas en Norteamérica están haciendo algo mal también", agregó.
"Deliberadamente opacos"
No solo los aficionados que se quedaron fuera de los estadios critican el sistema de venta de entradas.
Richard Sheehan, profesor emérito de Negocios y Economía, de la Universidad de Notre Dame, escribió un análisis en el que señala que "los precios dinámicos hacen que los cargos sean deliberadamente opacos".
La estrategia de la FIFA en materia de precios de las entradas puede ser una forma lógica de recuperar al menos parte de los ingresos que normalmente van a parar a manos de los revendedores, argumenta el autor de Keeping Score: The Economics of Big Time Sports.
Sin embargo, "sigue sin estar claro cuál es el plan de la FIFA para invertir los miles de millones adicionales de ingresos", apunta.
Algunos analistas, como Stefan Szymanski, profesor de Gestión Deportiva de la Universidad de Michigan, se oponen completamente a la utilización de precios dinámicos en el Mundial porque consideran que es una "política de discriminación de precios".
"Consiste en cobrar a las personas en función de su disposición a pagar, en lugar de hacerlo según el costo de suministrar el bien o servicio", afirma.
Lo que para algunos puede ser discriminación, para otros es simplemente la ley de la oferta y la demanda que opera en todo tipo de mercados, incluido el fútbol.
Quizás en el debate también subyace una cuestión que traspasa la polémica sobre el precio de las entradas, como lo ha planteado Michelle Fleury, corresponsal de negocios de la BBC en Nueva York, y que tiene que ver con una cuestión más profunda: ¿para quién es realmente este deporte?".

Fuente de la imagen, Getty Images

Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.












